Los talones de Aquiles en Palacio

Pulso

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Eduardo Meraz

Aun cuando pudiera achacarse a los malos pasos de su gobierno, donde a últimas fechas son más los traspiés, el andar despacio del presidente palaciego además de los problemas en sus talones, obedecen a las dolencias causadas por los frenos impuestos por el INE, las caravanas de migrantes, las exigencias de Estados Unidos y una oposición fortalecida.

Como si replicara parte de la mitología griega, el mandatario mexicano estaría asumiendo el rol de Aquiles, cuyas hazañas se vieron truncadas por las flechas en la planta de sus extremidades inferiores, su punto débil, con lo cual se puso de manifiesto tener pies de barro.

La versión 4T de esta memorable tragedia de la antigüedad empieza a cobrar forma cuando el ejecutivo sin nombre y sin palabra se encamina a su último año de gestión -la última batalla- en medio de turbulencias económicas, políticas y sociales.

Para empezar, el Instituto Nacional Electoral le habrá quitado dos de sus armas preferidas: la mañanera y los servidores de la nación. En el primer caso, su teatro en atril mañanero deberá centrarse en informar sobre los avances de su mandato, pero sin referirse a asuntos político-electorales, tanto en favor de su partido y aliados como en contra de sus adversarios.

De igual manera, las autoridades electorales cortaron de tajo la labor proselitista de los denominados servidores de la nación, al prohibirles realizar estas tareas y estar impedidos de participar en cualquier tarea de organización y vigilancia del proceso electoral 2023-2024.

Los intensos y cada vez más frecuentes flujos de migrantes, sobre todo centroamericanos y caribeños, se han convertido en un dilema de difícil resolución pues, al parecer, el muro humano de 27 mil guardianes del orden en las fronteras norte y sur se ha diluido o relajado, facilitando el tránsito de quienes desean llegar a territorio norteamericano, pasando por nuestro país.

La avalancha migratoria ha sobrepasado la capacidad de las autoridades en la materia y ya empieza a tener repercusiones en algunos rubros económicos, como ocurre con el sistema de transporte ferroviario de carga, obligando a suspender o disminuir sus corridas, por los riesgos para los migrantes.

Por su parte, las autoridades estadounidenses han decidido reforzar la vigilancia de la frontera con México, para impedir una internación masiva. Este fenómeno en tiempos preelectorales en EU puede derivar en agudizar las diferencias entre ambos países.

A manera de ensayo de lo que pudiera ocurrir en un futuro no muy lejano, están las exigencias del gobierno de Joe Biden hacia México, en materia de energía, acero, aluminio, telecomunicaciones, pesca y medio ambiente, pues desde su perspectiva, no se ha cumplido con los compromisos adquiridos a la luz del tratado comercial.

El representante comercial adjunto de Estados Unidos, el embajador Jayme White, urgió a sus contrapartes mexicanas a continuar con la discusión y el trabajo en conjunto para abordar estas preocupaciones y otras prioridades compartidas.

Pero quizá la flecha de mayor peligro para el habitante temporal de Palacio Nacional sea el fortalecimiento de la alianza opositora y su aspirante presidencial Xóchitl Gálvez. El tiempo dirá si el cúmulo de saetas sobre los talones presidenciales dará la razón a quienes creen tiene los pies de barro.

He dicho.

EFECTO DOMINÓ

El presidente palaciego y gobernadores de Morena acordaron crear un Padrón Nacional de Personas Desaparecidas, bajo el mismo modelo que implantó la Ciudad de México, “para depurar las cifras de desapariciones en el país”. Maquillaje de cifras, vía el imperio de los otros datos.

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