Rechaza Sader ingreso de mil 463 embarques de alimentos por detectar 258 plagas

El gobierno federal rechazó el ingreso de mil 463 embarques de productos agroalimentarios en 2023 por detectar 258 plagas, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

La dependencia expuso en un comunicado que las plagas eran “de importancia cuarentenaria, por lo que las mercancías fueron destruidas o regresadas al país de origen, con lo que se preservó el estatus sanitario de México, en beneficio del sector primario y los consumidores del país”.

Del total de cargamentos rechazados, que en conjunto fueron más de 263 mil toneladas, el 58% por ciento fue de mercancías de origen animal, 40% de origen vegetal y 2% acuícolas.

Los cinco productos más rechazados, detalló el comunicado, fueron carne y despojos de ave, el 11% del total; caballos vivos, el 10%; carne de cerdo, el 9%; uvas, el 6%, y alimentos balanceados y suplementos para animales, el 4%.

Los agentes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) inspeccionaron casi 47 millones de toneladas de mercancías agropecuarias, acuícolas y pesqueras.

Entre las principales plagas detectadas, la Sader enunció especímenes de moscas de la fruta, malezas, y nematodos, que son gusanos parásitos extremadamente delgados.

“Una de las plagas interceptadas de mayor relevancia fue el gorgojo Khapra, considerado en la agricultura mundial como una de las más devastadoras para granos y semillas”, indicó la dependencia.

REYNOSA EL DE MAYOR EXPULSIÓN 

El mayor rechazo de cargamentos ocurrió en la Oficina de Inspección de Sanidad Agropecuaria (OISA) de Reynosa, en Tamaulipas, en la frontera noreste de México, donde se interceptaron 247.

La siguió la también fronteriza Nuevo Laredo, Tamaulipas, con 196 embarques; el puerto de Manzanillo, Colima, con 183; el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), donde se retuvieron 174 cargas, y la fronteriza Mexicali, Baja California, con 143.

La Sader argumentó que “estas acciones coadyuvan a proteger el patrimonio agroalimentario nacional, en beneficio de agricultores y ganaderos, quienes tienen la posibilidad de ser más productivos y competitivos al mantener un estatus sanitario que les permite exportar sus productos a más de 160 países”.